Foro PoliticoOpiniónUniversidades

Los consejeros que necesita la BUAP

La Universidad no es una empresa ofrecedora de servicios, tiene una función primordial que es la de garantizar la educación y el ejercicio de la libertad de expresión, asegura la maestra Guadalupe Grajales, candidata a rectora de la BUAP. (Foto Agencia Enfoque)

Guadalupe Grajales

En pocos días saldrán las convocatorias para elegir consejeros universitarios y de unidad académica. Lo deseable para la administración en turno es que nadie se entere y que, consecuentemente, nadie participe y se organice con otros miembros de su comunidad para elegir compañeros verdaderamente representativos de su sector y de sus derechos.

Pocas universidades cuentan con una representación paritaria entre estudiantes y docentes en los órganos colegiados de gobierno que, como autoridades colegiadas, están por encima de las autoridades personales.

Debemos reconocer que éste fue un logro del movimiento de Reforma Universitaria iniciado en la UAP desde los cincuenta, que logró una Ley Orgánica (1963) en la que el consejo universitario elegía al rector en lugar de una junta de gobierno como es el caso de la UNAM y de muchas universidades.

Nuestra ley no es orgánica, es la Ley de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y es el Estatuto el Orgánico porque como universidad autónoma, el Congreso del Estado no tiene que aprobar nuestra estructura de gobierno ni nuestra organización interna.

Estas elecciones nos brindan nuevamente la oportunidad de mostrar la trascendencia de actuar como una institución autónoma e impedir que los órganos colegiados de gobierno sean meros instrumentos en manos de un grupo que sólo busca mantenerse en el poder.

Estas elecciones son especialmente cruciales porque ya la administración actual anunció la modificación sustancial al Estatuto Orgánico en el plan general de desarrollo (PDI). En otras palabras, ya anunciaron la desestructuración de la universidad para legalizar lo que hasta ahora habían sido prácticas de suplantación de los organismos colegiados, de las academias y de las organizaciones de estudiantes por parte de la burocracia.

Ante este panorama, ¿qué tipo de consejeros necesitamos los estudiantes, docentes y administrativos de la BUAP?

Definitivamente que sean consejeros independientes, autónomos, que sean representantes de los genuinos intereses de sus representados. Ya no queremos que las votaciones sean unánimes. Esa unanimidad lo único que acusa es el entreguismo, la falta de criterio propio, la nula discusión de los temas más relevantes llevados a los consejos, el desconocimiento de la legislación universitaria (la cual juran cumplir y hacer cumplir), la absoluta ignorancia de los problemas que aquejan a los universitarios y la nula intención de contribuir a su solución.

Necesitamos consejeros que exijan reuniones ordinarias, puesto que los asuntos de las sesiones extraordinarias están explícitamente señalados en el artículo 49 del Estatuto Orgánico y no permiten la inclusión de Asuntos Generales, ¿a qué le temen? ¿No son capaces de discutir y de resolver los problemas que viven los universitarios?

Necesitamos consejeros que reconozcan la pluralidad política e ideológica de sus representados y no pretendan sectarizar el mandato concedido por una mayoría.

Necesitamos consejeros informados y preocupados por conocer la opinión de sus representados. Hoy los medios electrónicos permiten un flujo continuo en la comunicación, además de que los consejeros están obligados “en todo momento a comunicar e informar a sus representados, por los medios idóneos, de las deliberaciones, actividades y acuerdos del Consejo Universitario.” (Artículo 46 del Reglamento del Honorable Consejo Universitario)

Necesitamos consejeros que exijan a la secretaría del consejo la entrega oportuna de las actas levantadas para cada sesión, las cuales son de carácter público y deben darse a conocer.

Necesitamos consejeros cuya plataforma electoral incluya los temas más relevantes y su postura frente a ellos. En el caso de los estudiantes las condiciones de ingreso a la universidad que pasan por alto el derecho de cada uno a estudiar, los requisitos de permanencia que tienen un carácter exclusivamente punitivo, los requisitos de egreso que se han convertido en verdaderos cuellos de botella y que han convertido a las y los alumnos en sólo un número que sirve a la institución para demostrar sus índices de “eficiencia terminal”.

Necesitamos consejeros docentes que se preocupen por garantizar a sus representados el derecho a tener un salario que corresponda al trabajo multidimensional del dictado de materias, de la investigación para la superación y la actualización académica, de la difusión de sus actividades y, muy especialmente, exigir el trato que merece como docente que es y no el de un “facilitador”. Ya es hora de que a las y los profesores(as) se les trate con el debido respeto y dejar de una vez por todas de escatimarles su remuneración a través de las múltiples evaluaciones a las que se les somete sin más criterio que el burocrático y productivista.

Necesitamos consejeros que vean en sus compañeros administrativos un gremio al que hay que proteger debido a la vulnerabilidad de su contratación y propiciar su desarrollo para beneficio de la institución y de ellos mismos.

En suma, estamos frente a las elecciones más trascendentales de la universidad, dado el carácter de autoridad máxima de la universidad y de cada unidad académica de los respectivos consejos.

¿No les parece a ustedes de la mayor importancia participar activamente en estas elecciones y exigir que se realicen de manera presencial, única manera de que se respete el voto libre y secreto?

Guadalupe Grajales es licenciada en Filosofía por la UAP con Maestría en Filosofía (UNAM) y Maestría en Ciencias del Lenguaje (UAP). Candidata a doctora en Filosofía (UNAM). Ha sido coordinadora del Colegio de Filosofía y el posgrado en Ciencias del Lenguaje (BUAP), donde se desempeña como docente. Es la primera mujer en asumir la Secretaría General de la BUAP.

Puebl@Media
Guadalupe Grajales
Ciudad de Puebla, Mx.
Martes 7 de febrero de 2023.

Comment here